Las 9 Verdades de la Fraternidad de la Orden Magna OM
Estas verdades fundamentales guían el camino espiritual, filosófico y fraternal de la humanidad hacia su fin primordial: la felicidad, en unión con la Verdad Universal y el Amor de Dios.
Bhagavān – Dios es Uno, amigo y todopoderoso.
Existe un solo Dios verdadero, fuente de amor, sabiduría y poder espiritual.El poder de la mente y de la palabra – Activación de la glándula pineal.
El despertar de la conciencia se logra cultivando pensamientos elevados y palabras conscientes.La Divinidad del Hombre está en su interior – El ser humano es templo viviente.
Dentro de cada persona reside la chispa divina; somos expresión sagrada del cosmos.La Fraternidad como sendero hacia la felicidad – Vivir unidos, vivir en Dios.
La verdadera felicidad se alcanza cuando vivimos en armonía con los demás, guiados por el amor divino y la unidad fraterna.Meditación en el Nombre Divino – Unión espiritual.
El mantra sagrado conecta al alma con lo eterno, elevando la conciencia hacia Dios.Búsqueda de la Verdad Universal – Ciencia y religión en armonía.
Razonar, estudiar y despertar promueve la integración del conocimiento científico con la sabiduría espiritual.Generosidad activa e igualdad – Todos los seres humanos son iguales.
La verdadera generosidad nace del reconocimiento de que todos somos uno en esencia y dignidad.Ganarse la vida honestamente – Dignidad y justicia.
El trabajo justo y honrado ennoblece al ser humano y fortalece la comunidad.Servicio desinteresado y compartir con los demás – Generosidad iluminada.
Amar sirviendo es la más alta expresión de espiritualidad en acción.
Manifiesto Espiritual de las 9 Verdades de la Fraternidad de la Orden Magna OM
Nosotros, miembros de la Fraternidad de la Orden Magna OM, guiados por la luz de la Verdad Universal y la búsqueda de la felicidad en unidad con Dios amigo, proclamamos las 9 Verdades Eternas que sustentan nuestra vida espiritual, comunitaria y humana.
1. Bhagavān – Dios es Uno, Amigo y Todopoderoso: Creemos en un solo Dios verdadero, indivisible y eterno. Él no castiga, sino que guía; no condena, sino que ama. Es amigo del ser humano, protector del justo, y fuente de toda sabiduría y poder espiritual. A Él elevamos nuestra meditación y oración. A través de los mantras y oraciones, despertamos en nuestro interior una conexión directa con la energía divina. Ooommm Dios Omnipotente.
2. El poder de la mente y el poder de la palabra, la activación de la glándula pineal: Reconocemos la mente como un instrumento sagrado y poderoso. Su correcta activación, junto con el uso consciente de la palabra, permite despertar la glándula pineal y conectarnos con niveles superiores de conciencia y sabiduría.
3. La Divinidad del Hombre está en su interior – El ser humano es templo viviente: Cada persona lleva en su interior la chispa divina. Somos templos vivientes, portadores de la luz sagrada, responsables de cultivar y expresar esa divinidad en nuestras acciones diarias.
4. La Fraternidad como sendero hacia la Felicidad – Vivir unidos, vivir en Dios: La felicidad verdadera se encuentra en la comunión y la unidad espiritual con los demás y con Dios. Vivir en fraternidad es el camino para alcanzar la plenitud y la alegría genuina, que es el fin primordial del hombre.
5. Meditación en el Nombre Divino – Unión espiritual: Invocamos y meditamos en el Nombre Sagrado para unirnos al espíritu divino, elevar nuestra conciencia y fortalecer la paz interior.
6. Búsqueda de la Verdad Universal – Razonar, estudiar, despertar, la armonía entre la ciencia y la religión, la integración de las religiones: Fomentamos el estudio, el discernimiento y el despertar de la conciencia para alcanzar la verdad universal. Creemos en la armonía entre la ciencia y la religión, y promovemos la integración respetuosa de todas las creencias.
7. Generosidad activa y la Igualdad – Todos los seres humanos son iguales: Reconocemos la igualdad esencial de todos los seres humanos. Practicamos la generosidad activa, compartiendo lo material y espiritual con los demás, fortaleciendo así la solidaridad y el amor fraterno.
8. Ganarse la vida honestamente – Dignidad y justicia: Trabajamos con honestidad y esfuerzo, respetando la dignidad propia y ajena. El trabajo justo es una forma de adoración y un camino hacia la realización personal y comunitaria.
9. Servicio desinteresado y el compartir con los demás – Generosidad iluminada – Amar sirviendo: El servicio amoroso y desinteresado es la expresión más elevada de nuestra fe. Amar sirviendo al prójimo nos conecta con Dios y fortalece la fraternidad.
Así vivimos, así
creemos, así servimos.
Estas nueve verdades guían nuestro
corazón, iluminan nuestro sendero y nos unen como hijos del mismo
Dios. En ellas afirmamos nuestra fe, nuestro compromiso y nuestra
esperanza de un mundo nuevo, fraterno, libre y feliz.
¡Ma Astra Pat Iha
OM!
¡Que
la Verdad, la Fraternidad y la Felicidad sean nuestro destino eterno!

No hay comentarios:
Publicar un comentario